Para eliminar a la vinchuca, anteriormente se usaban clorados (HCH), carbamatos y fosforados. Hoy se recomienda por su inocuidad para las personas y animales domésticos el uso de piretroides, como la "deltame-trina".
La comunidad debe tener el compromiso de vigilar que la casa no vuelva a llenarse de insectos. En la actualidad se cuenta con elementos apropiados para ello, como son los biosensores que se colocan en el domicilio.
Es un elemento de cartón, en forma de caja, sin cebo ni veneno, que se cuelga en la pared y se debe revisar una vez por mes. Mediante investigaciones se demostró que revisando el biosensor se puede detectar la presencia de vinchucas en la casa, aún cuando son muy pocas para verlas cuando salen de sus escondrijos.
Los Programas de Control de Chagas de las provincias trabajan coordinadamente con distintos sectores del Estado y de la comunidad y son los que se encargan de proveer gratuitamente esos sensores, como parte de un programa de control con participación de la comunidad.

